La portada de un libro es sumamente importante: queramos admitirlo o no, siempre juzgamos a partir de ella. Si nos llama la atención, leemos la sinopsis. Sino, seguimos de largo en busca de algo que nos atraiga visualmente; sin importar que lo importante es la historia que cuenta. Veamos cómo se hizo la portada de Cenizas, la primera parte de una nueva trilogía. (Escrito por Javi Araguz)
"Aunque no es algo habitual, Edición Nocturna tenía las ideas muy claras: querían comunicar al futuro lector que se trataba de una novela dura. La compararon de forma acertada con "The Walking Dead" y "Los juegos del hambre", pero quisieron distanciarse de su imagen para destacar que se trataba de un producto completamente nuevo. Cuando nos encargaron el diseño de “Cenizas”, nos sugirieron utilizar la silueta de Álex, la protagonista, sosteniendo un arma con la cabellera al viento en un atardecer. La idea podía resultar, pero teníamos la sensación de que para transmitir brutalidad debíamos doblar la apuesta, así que les propusimos incluir a Ellie en la imagen. Álex con un arma puede sugerir acción, violencia… pero si tiene a una niña pequeña cogida de la mano convierte el conjunto en algo más visceral: la protagonista debe sobrevivir para proteger al débil.
En cuanto al atardecer, la idea resultaba ¿pero qué pretendía transmitir? El crepúsculo de la civilización, de la vida de los personajes, tal vez, pero seguía dándole un aire demasiado bucólico al conjunto. La solución que encontramos fue utilizar los colores de un atardecer, cálidos, como el rojo o el naranja, y jugar con otro concepto muy presente en la historia: la sangre. Así, transformamos el fondo en un lienzo manchado de sangre que sugería ese atardecer… pero que, sin duda, transmitía mucho más. Una vez resuelta la composición, nos centramos en el título y su tipografía. Tenía que ser igual de fuerte que el resto de la portada, además de legible, así que decidimos utilizar letras gruesas y claras, en blanco sobre rojo y salpicadas de sangre.
Más allá de la parte conceptual, en la que el diseño se reduce a un puñado de ideas que esperas realizables, está el desarrollo. Para la portada de “Cenizas” llevamos a cabo una breve sesión de fotos en la que capturamos por un lado a las dos modelos que harían de Álex y Ellie y por el otro los árboles decorativos de la contra. Por cierto, a modo de anécdota os contaré que quien hizo de Álex era, ni más ni menos, que Isabel Hierro, coautora de “La Estrella”, y que como para fotografiar a alguien con una pistola (de utilería) al aire libre debían pedirse permisos especiales, finalmente optamos por tomarlas en interior. Una vez con las fotos de referencia, el resto fue trabajo de foto manipulación e ilustración.
Cada portada supone un reto diferente. A veces la editorial te da un concepto vago y tienes que trabajar borrador tras borrador hasta que el cliente queda satisfecho; en otras ocasiones, saben muy bien lo que quieren y te limitas a canalizar su idea. Muy de vez en cuando tienes libertad total para trabajar en ese primer impacto que representará al libro. De cualquier modo, el objetivo siempre es el mismo: resumir el contenido de la novela, su género y tono, en una única imagen y llamar la atención del futuro lector."
¿Qué les parece?
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